El hombre Capricornio
Está bien preparado para cualquier viaje que emprenda y no impor­ta si el viaje es físico, emocional o espiritual. No le gustan las sorpresas. Tampoco le gusta verse complicado en la vida de otras personas y este desapego le permite concentrarse en sus objetivos. Como jefe, puede ser un dictador, capaz de mandar a la gente que tiene a su alrededor con absoluta impasibilidad. Como empleado, no encontrará a un trabajador más entregado.
Disfruta con la compañía de mujeres vivaces, tal vez porque le hacen sentir más liviano y menos tenso. Una vez se ha comprometido en una relación tiende a ser monógamo. La vida mejora para él cuando se hace mayor, porque ha aprendido que la disciplina no es tan importante como la compasión.
Los niños Capricornio
Los niños Capricornio pueden conversar con tanta facilidad con los adultos como con los demás niños. Se sienten bien en compañía de los adultos y, en algunos aspectos, los consideran como iguales. Eso no significa que nunca actúen como niños. Cuando se sueltan, pueden ser salvajes e impredecibles, pero probablemente nunca imprudentes.
Al igual que sus colegas adultos, los niños Capricornio se enfrentan a cualquier cosa que hacen con eficiencia y paciencia. A menudo
exhiben una profunda compasión hacia las personas menos afortunadas. Como padre de un niño Capricornio, enséñele a tomarse las cosas menos en serio.
Los padres y las madres Capricornio actúan de forma similar, poniendo énfasis en las reglas y las normas de conducta.

Compatibilidad
Los Virgo pueden ser demasiado mentales y puntillosos, y los Tauro, demasiado tozudos; pero puesto que estos signos tienen el elemento tierra en común con los Capricornio, se entienden bien entre sí. De los signos de agua, la intensidad de los Escorpio puede ser abrumadora y la ambivalencia de Piscis, los volverá locos. Los Capricornio se entienden bien con los Cáncer porque ambos son signos cardinales.
Amor
En ocasiones, los Capricornio necesitan tener una pareja seria; mientras que en otras circunstancias precisan de una persona divertida, el inocente de buen corazón que les haga reír. Con quién se emparejen finalmente dependerá de quién sean ellos en la vida. Esto puede ser así para cualquiera de nosotros, pero es especialmente cierto para un Capricornio.
En esencia, el camino del Capricornio es el de los asuntos serios. No importa cuánto se empeñe en hacerles reír, su camino siempre les devuelve al mismo sitio. Independientemente de cuán duro trabajen, cuán alto suban o cuán ricos sean material o emocionalmente, nunca les es suficiente. Yeso les devuelve a su soledad individual.
Trabajo
Los Capricornio son buenos en cualquier profesión que posea una cierta estructura, como la ingeniería, la medicina, el mundo editorial, la política, la cerámica, la construcción o la arquitectura. Su fuerte deseo de tener éxito está matizado por los valores tradicionales y por un enfo­que conservador. En algunos Capricornio estos rasgos los convierten en trabajadores excepcionalmente buenos que progresan lentamente y van cosechando éxitos en la consecución de sus objetivos. Mientras, a otros Capricornio, la tradición y el conservadurismo no los dejan avanzar.
Economía
La frugalidad es lo que distingue las finanzas de los Capricornio. Construyen sus economías del mismo modo que sus profesiones, cénti­mo a céntimo. Buscan estatus y adquirir los bienes materiales que reflejen esta búsqueda, y por ello pasan por épocas en las que gastan en exceso.
La apariencia física de Capricornio
Generalmente no se dedican al culturismo. Pero aunque son signos de tierra, suelen apreciar los beneficios del ejercicio y hacen algún ejercicio físico con regularidad. Sus rodillas tienden a molestarles. Puesto que en ocasiones el signo está reprimido emocionalmente hablando, a los Capricornio les conviene expresar lo que sienten, lo que, a su vez, mejorará su estado físico.
Espiritualidad
Los Capricornio disfrutan dentro de parámetros estructurados y fir­memente establecidos. El ritual les gusta y les inspira. Aportan la misma seriedad y eficiencia a sus creencias espirituales que las que aportan a las demás áreas de su vida. En los individuos menos evolucionados, la expresión de las creencias espirituales puede manifestarse en forma de dogmas. En los Capricornio más evolucionados, el alma entiende claramente su propósito en esta vida.