Este valor describe la personalidad en general de una persona. Para obtenerlo, hay que sumar todas las letras de un nombre. Volvemos al ejemplo de José Carlos Cómez, Aquí nuevamente intentaremos reducirlo a una sola cifra o, en su defecto, a once o veintidós.
1+6+1+5+3+1+9+3+6+1+7+6+4+5+8 = 66 = 6+6 = 12 = 1+2 = 3. Éste es el número de expresión de José Carlos Górnez,
A continuación se describirán las interpretaciones comunes para los nmeros de expresión.
Uno: se nota una mayor propensión a atacar que a defenderse. Tiene capacidad de mando y de liderazgo, pero difícilmente pueda introducirse en un grupo como "uno más", ya que se convertiría en una fuente eterna de conflictos. Es sincero, libre y valora esa libertad; es valiente, pero en los momentos de debilidad le cuesta hacerse del coraje como para confesarlo.
Dos: es tranquilo y se arma habitualmente de paciencia. Ante las situaciones de conflicto, prefiere anteponer la armonía y volver las cosas a un cause relajado. Es un gran negociador. Es sentimental y emotivo, pero rehúye de los compromisos que requieren de confrontaciones. No puede estar solo y necesita de una pareja, de una familia numerosa o de un gran grupo de amigos para poder realizarse. Dentro de un grupo, prefiere tornar el rol del seguidor en lugar del de cabecilla, por lo que se convierte en un excelente colaborador a la hora de realizar un trabajo en equipo. No actúa bien bajo presión.
Tres: alegre y bondadoso. Todo el tiempo busca cambios, desde aspectos ínfimos hasta en las cosas más importantes de su vida. No tiene paciencia y, en general, reacciona muy mal ante las críticas negativas, aunque éstas tengan un origen constructivo. Está cómodo en relaciones de pareja y trabaja de manera activa por el bien común de la relación, aunque esto signifique relegar una buena parte de su terreno.
Cuatro: paciente y realista. Difícilmente se involucre en un conflicto, pero cuando lo hace, es porque tiene la certeza de que la victoria estará de su lado. Normalmente no toma iniciativas, es posesivo y acaparador. Pero esto lo compensa con una capacidad de progresar de manera lenta y continua. Amante de la familia, puede llegar a los límites extremos de hacer influir ese cariño en una relación de pareja. En estos casos, es muy poco demostrativo, aunque extremadamente fiel.
Cinco: amante del movimiento y de la diversión. Es curioso y puede adaptarse a cualquier situación, incluso a las extremas. Pero es inestable y disperso, aunque, con la misma facilidad para distraerse con nimiedades, convive una gran capacidad intelectual. Necesita obtener resultados rápidos en cualquier empresa en que se embarque, dado que si no la abandona. Generalmente no mira hacia atrás y genera, de inmediato, un nuevo proyecto. Suele tener muchos problemas para comprometerse, característica que se hace aún más potente cuando se trata de relaciones de pareja.
Seis: buscador permanente de la felicidad y la belleza, a pesar de que pretende lograrlas por las vías más fáciles. Es sentimental y afectuoso, una excelente pareja, ya que además es muy demostrativo. Tiene un cierto sentido de la responsabilidad, pero se ve totalmente opacado por su tendencia a la bohemia: Sus objetivos materiales son mínimos y no demuestra la menor preocupación cuando no se cumplen.
Siete: el intelectual. Como es un gran observador y una persona muy reflexiva se hace muy difícil hacerlo participar de trabajos en equipo. Rinde mucho mejor en forma solitaria. Es pesimista y ansioso, con una fuerte tendencia a replegarse en sí mismo. Difícilmente construya una pareja, a menos que ésta tenga sus mismos objetivos de investigación en el plano intelectual.
Ocho: es extremadamente práctico y resuelve los conflictos más complejos en minutos. Esta capacidad la vuelca con mucha eficiencia en el mundo del estudio y el trabajo. Debido a ello es que también es demasiado impaciente, en particular ante la ineficiencia de los demás. Es activo y enérgico y lo desvelan los desafíos. Cuanto más difícil de alcanzar parece una meta, mayor interés pondrá en llegar a ella. Tiene un gran olfato para los negocios.
Nueve: es tolerante, generoso y desinteresado, pero, al mismo tiempo, una persona con dificultades para poner los pies sobre la tierra. Difícilmente comience un proyecto por iniciativa propia, ya que en general prefiere sumarse a las empresas que están en marcha. La única excepción puede constituirla alguna empresa altruista que realmente valga el esfuerzo. Tiene mucha fe y una inextinguible capacidad de ofrecer amor, por lo que se convierte en una pareja casi ideal.
Once: es irritable y se angustia con extrema facilidad, incluso ante estímulos que no lo merecen. Persona de gran inspiración. En general, es el referente de sus círculos de relaciones cuando hacen falta ayudas oconsejos, y como le gusta dominar en todos los ámbitos (amor, negocio, amistades y familia), esta situación le parece altamente positiva. Suele ser una persona exitosa y tiene una gran capacidad de hacerse responsable sobre sus actos, así hayan sido meritorios o erróneos.
Veintidós: tiene la capacidad de dedicarse a cualquier tarea con una gran dedicación. Todos sus emprendimientos los realiza pensando más en el ambiente que lo rodea que en él mismo y por eso en general es considerado por los demás como una persona muy buena. Es talentoso en casi todos los sentidos.
