Ofrece características que corresponden a toda la familia, ya que se obtiene sumando las letras correspondientes al apellido. Se lo considera de poca importancia, ya que no afecta sólo a un individuo, sino a todo su entorno familiar, pero también puede ser un interesante complemento, al igual que el número activo, para el número de expresión.
En el caso de José Carlos Gómez, su número hereditario será: 7+6+4+5+8 = 30 = 3+0 = 3 (calculado según las letras de "Gómez").
Éstas son las interpretaciones comunes para los números hereditarios:
Uno: autoconfianza,
Dos: equilibrio.
Tres: apertura.
Cuatro: organización.
Cinco: entusiasmo.
Seis: comprensión.
Siete: reflexión.
Ocho: voluntad.
Nueve: lealtad.
Once: poder.
Veintidós: inspiración.
Algunas observaciones: nótese que el número de expresión es el resultante de la suma de los números activo y hereditario.
Por otra parte, mucha gente duda del número hereditario asegurando que en una misma casa dos hermanos tienen personalidades absolutamente opuestas. Esto es cierto, pero también es verdad que el número hereditario no tiene ningún sentido en soledad, y que siempre habrá que combinarlo con el número de expresión