La Casa VI y la salud

La Casa VI es también la de la salud; indica las predisposiciones a las enfermedades, los órganos del cuerpo más débiles a causa del determinismo cósmico, las terapias más idóneas para resolver las diversas enfermedades y trastornos que atacan al individuo y, finalmente, la relación positiva o contraproducente entre el paciente, los médicos y las terapias.
Examinemos rápidamente los presagios vinculados con el comienzo y la extensión de la sexta casa, en los distintos signos zodiacales:
— en Aries: debilita la cabeza y sus órganos;
— en Tauro: debilita la garganta, las amígdalas y la tiroides;
— en Géminis: debilita el sistema nervioso y respiratorio, la parte superior de los brazos;
— en Cáncer: debilita el estómago y los codos;
— en Leo: debilita el corazón, la espalda, los brazos (desde los codos hasta la muñeca);
— en Virgo: debilita el intestino y las manos; — en Libra: debilita los riñones y la vejiga;
— en Escorpio: debilita los órganos genitales;
— en Sagitario: debilita los muslos;
— en Capricornio: debilita las rodillas;
— en Acuario: debilita los tobillos;
— en Piscis: debilita los pies. Los aspectos del Sol, la Luna y los planetas que estén próximos a la cúspide de la casa sexta, debilitan algunas funciones del organismo, independientemente de su naturaleza, armónica o disonante:
— El Sol debilita el corazón, la columna vertebral, algunas funciones de la médula, la fuerza vital, la vista del ojo derecho en el hombre y del izquierdo en la mujer:
— la Luna debilita el estómago, el colon, las funciones digestivas del páncreas, la vista en el ojo izquierdo del hombre y del derecho en la mujer, el útero:
— Mercurio debilita el sistema nervioso, los bronquios, los pulmones, las funciones respiratorias, las manos, los brazos, los hombros, el intestino delgado;
— Venus debilita los riñones, los ovarios, las amígdalas,
la garganta, las actividades endocrinas del páncreas, la circulación venosa y expone la piel a diversas enfermedades;
— Marte debilita la producción de glóbulos rojos, algunas actividades del bazo, los músculos, la fuerza física.
el órgano reproductor masculino, la nariz;
— Júpiter debilita la actividad del hígado, la vesícula, la función del oído derecho, la circulación arterial;
— Saturno debilita los huesos, la dentadura, la función del oído izquierdo y puede alterar algunas actividades del bazo;
— Urano debilita las funciones de la sección extrapiramidal del sistema nervioso, torna débiles los tobillos y puede exponer a alteraciones en el metabolismo de las vitaminas y de las auxinas;
— Neptuno torna frágiles los pies, puede producir alteraciones en la producción de los linfocitos y en las
funciones del sistema linfoglandular;
— Plutón puede tornar menos activos los procesos de cicatrización de los tejidos lesionados, puede debilitar las funciones sexuales, la espermatogénesis y puede alterar la producción de los anticuerpos.
La experiencia demuestra que el proceso de debilitamiento de los órganos y de las funciones está condicionado por el tipo de vida y de alimentación que sigue el individuo; si sigue una dieta cuyo aporte proteico está proporcionado en su mayoría por alimentos vegetales (cereales no refinados, legumbres), la acción cosmopatogénica resulta casi completamente anulada.
Los aspectos del Sol, la Luna y los planetas con respecto a la cúspide de la casa sexta, indican anticipadamente el resultado de las terapias a las que debe someterse el individuo:
el Sol en conjunción o en aspecto armónico es de buen auspicio para los tratamientos helioterapéuticos (exposición a los rayos solares); en aspecto inarmónico indica un posible efecto negativo de estos tratamientos.
la Luna en conjunción o en aspecto armónico es de buen auspicio para los tratamientos basados en una correcta alimentación, en
un consumo de aguas minerales y en cambio de clima; en aspecto inarmónico, puede indicar efectos negativos de los tratamientos con aguas y señala que el origen de la enfermedad debe buscarse en el clima o en la alimentación equivocados.
Mercurio en conjunción o en aspecto armónico es de buen auspicio para los tratamientos fisioterapéuticos, para los masajes de distinto tipo, etcétera; en aspecto inarmónico, puede indicar
la inutilidad de este tipo de terapia en el sujeto.
Venus en conjunción o en aspecto armónico es de buen auspicio para los tratamientos con hierbas, la cromoterapia (tratamiento con los colores), la músicoterapia (tratamientos
mediante la audición de determinadas piezas musicales) y para el tratamiento con objetos de cobre en contacto con la piel; en aspecto inarmónico, puede indicar escasos efectos de dichas terapias.
Marte en conjunción o en aspecto armónico, es de buen auspicio para los tratamientos con acupuntura y moxibustión, es decir la quemadura de la piel mediante la aplicación de una moxa sobre ella, en los mismos puntos de los meridianos considerados en acupuntura; en aspecto inarmónico, puede indicar la inutilidad de estos tratamientos.
Júpiter en conjunción o en aspecto armónico, es de buen auspicio para la obtención de curaciones milagrosas debidas a la fe religiosa.
Saturno en conjunción o en aspecto armónico, es de buen auspicio para los tratamientos con medicina homeopática y los que incluyen la ingestión de ciertos tipos especiales de arcilla, así como aplicaciones externas de barro; en aspecto inarmónico, indica efectos limitados de dichas terapias.
— Urano en conjunción o en aspecto armónico, es de buen auspicio para ¡a obtención de curaciones con los tratamientos quirúrgicos radicales; en aspecto inarmónico, puede indicar intervenciones inútiles, imprevistas o erradas.
Neptuno en conjunción o en aspecto armónico, es de buen auspicio para la obtención de curaciones mediante suministro de placebo (por el efecto de autosugestión) y con el yoga, la pranoterapia,
la estadía en localidades termales; en aspecto inarmónico, puede indicar la ineficacia de estas terapias.
Plutón en conjunción o en aspecto armónico, puede ser de buen auspicio para los tratamientos psicoterapéuticos: en aspecto inarmónico indica los efectos indeseados de los eventuales tratamientos psicoterapéuticos.

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