La duodécima casa: el inconciente

Signo natural: Piscis
Regente natural: Neptuno

Habitualmente, esta casa está considerada como negativa y oscura, el basurero psíquico del Zodíaco. En los tiempos medievales se la conocía como la casa de los problemas e indicaba la posibilidad de ir a prisión, sufrir enfermedades, tener enemigos secretos, pobreza y, en general, ser desafortunado.

Tales posibilidades siguen existiendo en esta casa, pero su significado esencial es más profundo. La casa duodécima representa el inconsciente personal, las partes de nosotros mismos que desconocemos, todo lo que está oculto a nuestra percepción consciente.

Aquí yacen los desechos de nuestros primeros fracasos y desilusiones; lo que al final reprimimos y que no hemos integrado en el resto de nuestra personalidad.

Aquí también están los aspectos de nosotros mismos que, por una u otra razón, no queremos expresar abiertamente a los demás. Estas partes ocultas de nosotros mismos a menudo regresan más tarde a nuestra vida en forma de miedos, debilidades o fobias que trabajan en nuestra contra.

En ocasiones, estos aspectos reprimidos hallan expresión en nuestras relaciones íntimas. La hija de un padre alcohólico, por ejemplo, puede encontrarse con que tiene que enfrentarse a sus experiencias infantiles a causa de un marido alcohólico.

En un nivel superior, la casa duodécima puede dar cuerpo a experiencias místicas, espirituales y psíquicas que hagan nuestra conexión con lo divino aún más profunda.

Volver a  Las casas astrológicas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.