Los tránsitos Saturno Luna

Cuando, por tránsito, Saturno aspecta a la Luna, casi siempre suele tener lugar alguna experiencia particularmente depresiva. En la carta astral, la Luna indica de qué forma reaccionáis ante la vida, cómo respondéis emocionalmen- te, o cuáles son vuestras necesidades emocionales. Estas necesidades pueden ser interpretadas de acuerdo con el signo en el que tengáis situada a la Luna, mientras que la forma en cómo reaccionáis ante vuestras necesidades emocionales vendrá determinada por la situación de la casa en la que se encuentre vuestra Luna, así como por los aspectos que reciba. La Luna simboliza la forma en la que vuestra madre se comportó con vosotros cuando erais pequeños, así como alguna de vuestras ideas con respecto a las mujeres en general.
Saturno es el maestro, el examinador, el Policía Cósmico y su tránsito indica que ha llegado el momento de que maduréis emocionalmente. En el Zodíaco, la Luna rige el signo de Cáncer y la cuarta casa, mientras que Saturno rige a Capricornio y a la décima casa. La casa IV siempre está opuesta a la X, y ello hace que siempre deba de tener lugar algún tipo de arreglo. Si consideramos a Cáncer como al signo de la Madre Naturaleza y a Capricornio como el signo del Padre Naturaleza, entonces la oposición entre las dos casas simboliza un compromiso entre las dos. Puede se interpretado como la necesidad de desarrollar unas respuestas emocionales más maduras. Saturno obstaculizará vuestra forma de actuar si lo que queréis es escapar o sumiros en emocionalismos inmaduros o en reacciones que no se hallen vinculadas a ley universal.
Las filosofías más importantes discuten la ley universal y la forma en la que nosotros, los humanos, deberíamos de aprender a comprenderla. Saturno tiene bastante que ver con la Madre y el Padre Naturaleza y, en el simbolismo astrológico, Saturno representa el aprendizaje que llevamos a cabo durante toda nuestra vida para poder llegar a comprender esta ley universal. Incluso, aunque opongamos una gran resistencia para permanecer ignorantes o para controlar a la Madre Naturaleza e intentar forzarla a desempeñar un papel de sumisión con respecto a nuestros deseos, la ley universal seguirá estando presente. Ni siquiera nos damos cuenta de que, aunque podamos aparecer como ganadores, la Luna, nuestro cuerpo físico, no gana nada en absoluto cuando vamos en contra de las reglas durante demasiado tiempo.
Desarrollamos enfermedades del corazón y todas aquellas dolencias que afectan a nuestro cuerpo. Nos sentimos cada vez más débiles y nos morimos, pero sin embargo, la Madre Naturaleza sigue viviendo. Los árboles siguen creciendo y los pájaros cantando, aun a pesar de toda nuestra polución y de nuestros intentos de envenenar la Tierra que nos alimenta y nos protege. El Padre Naturaleza o Saturno, conocido también como la «parca», siega nuestras vidas.
Cuando Saturno transita la Luna natal, siempre aprendemos algo sobre nuestras emociones. Si no alcanzamos el grado de perfección que nos permita poder aprender algo sobre la Madre Naturaleza y la ley universal, seguramente, como mínimo, aprenderemos algo sobre nosotros mismos. Durante la conjunción, la cuadratura o la oposición, quizás, de repente, tomemos conciencia de nuestros cuerpos. Algunas personas experimentan la necesidad de perder esos kilos de más o de cambiar sus hábitos alimenticios por otros más sanos, mientras que otras deciden dejar de fumar o dormir más horas por la noche. También hay personas que terminan por darse cuenta de que ya no pueden seguir abusando de sus fuerzas como antes porque ya no aguantan con tan sólo tres horas de sueño o ya no son capaces de soportar por más tiempo un ritmo de trabajo excesivamente duro. Saturno dice: ¡aminorad la marcha y viviréis más tiempo!
Puesto que la Luna nos indica la naturaleza emocional, éste es un período durante el cual necesitamos cristalizar y volver a evaluar conscientemente qué es la naturaleza emocional. Éste es el momento de determinar cuáles son vuestras necesidades y de si éstas están siendo o no cubiertas. Hay muchas posibilidades de que no lo estén. Vuestra necesidad de afecto es digna de tenerse en cuenta; no se trata de un amor sexual, sino de un amor afectuoso y de sentiros mimados y apoyados, de que entiendan vuestras crisis personales o vuestras reacciones emocionales.
Si estáis viviendo con alguien, seguramente lo estaréis pasando bastante mal, ya que os sentiréis terriblemente insatisfechos. Habrá llegado el momento de empezar a poner las cosas en claro. Aunque probablemente tendréis muy poca energía que transmitir a los demás, buscaréis un poco de afecto en todas las personas que os rodean. Éste puede ser considerado un tránsito del tipo «siento lástima de mí mismo. Los amigos tampoco os resultarán de gran ayuda. Cuando necesitéis hablar con ellos, o estarán ocupados, o bien no parecerán preocuparse demasiado de lo que necesitáis. Quizá sintáis la tentación de romper algunas amistades, pero antes de hacerlo durante este tránsito, tendríais que tener en cuenta la importancia de hacer otras nuevas con el fin de poder añadirlas a las que ya tenéis. Si deseamos permanecer jóvenes, llenos de nuevas ideas y de ánimos, debemos atraer a gente nueva a nuestras vidas ya que esto nos ayudará a evolucionar. De lo contrario, permaneceremos aferrados a nuestras raíces y seguiremos encontrándonos siempre con la misma gente los sábados por la noche y, cuando estas personas enfermen y se mueran, nos quedaremos completamente solos. Si durante esta época de nuestras vidas somos capaces de relacionarnos con los demás, podremos ampliar nuestros horizontes, así como nuestro círculo de amigos; el alma se fortalecerá, las personas que conozcamos serán cada vez más polifacéticas y no nos dejaremos hundir por absurdas ideas relacionadas con la muerte.
De todas formas, durante este tránsito tenderemos a evaluar a nuestros amigos. Seguramente perderemos a algunos de ellos, pues ya no satisfarán nuestras perspectivas a nivel de amistad. Quizás descubramos que, en realidad, a algunos de nuestros antiguos amigos jamás llegamos a gustarles. Esto suele suceder algunas veces. Durante este tránsito, aprenderemos algo más sobre el amor y una de las lecciones más importantes a este respecto tiene mucho que ver con los amores platónicos, es decir el amor que podéis sentir hacia un buen amigo o hacia un conocido. Es diferente al amor sexual o al amor que podamos sentir por un hijo pero, no obstante, también se trata de una forma de amor muy válida. Puesto que necesitamos aprender algo con respecto a este amor platónico, es muy posible que, durante el año en el que Saturno transite a la Luna, pueda tener lugar algún tipo de pérdida. Aunque no existen garantías de que esto vaya a pasar, hay multitud de posibilidades de que pueda suceder.
Podéis perder a una amiga. Esto puede ocurriros de muchas formas distintas; puede trasladarse a otra parte del país, por lo que vuestra amistad puede quedar truncada por la distancia. También podéis perder a una amiga porque ella decida dejar de veros sin ningún motivo aparente. O bien, alguna buena amiga vuestra puede morir de forma repentina y hacer que os veáis en la obligación de tener que enfrentaros a la terrible sensación de una pérdida emocional. Durante este período, pueden morir algunas de las personas de sexo femenino que os rodean; vuestra madre, una tía, una abuela, etc. Pero no te preocupes, querido lector, vuestra madre no tiene porqué morirse, pues sólo se muere una vez y quizás todavía no haya llegado su hora. Pero si su salud es frágil, sería aconsejable que, durante este año, pasaseis más tiempo con ella. Así, si abandona este mundo, os sentiréis mejor por haber estado a su lado. Y, en el caso de que viva, seguramente necesitará vuestro apoyo emocional puesto que, en cierto modo, los tránsitos Saturno-Luna se caracterizan por señalar unos períodos durante los cuales vuestra madre puede estar atravesando una crisis emocional y vosotros podéis ayudarla a superar esta depresión. Lo mismo puede suceder con vuestra abuela o con vuestra tía preferida.
Este tránsito sirve para enseñarnos algo sobre el amor; lo que significa éste para nosotros, lo mucho que lo necesitamos y lo importante que resulta para nosotros poder compartir nuestros sentimientos con aquellos a los que amamos, mientras todavía están vivos. Gran parte de la culpabilidad que experimentamos cuando debemos enfrentarnos a la pérdida de un ser querido viene provocada por
el hecho de no haberle dedicado la suficiente atención mientras todavía estaba vivo. Hay mucha gente a la que le aterroriza pronunciar la palabra muerte, ya que no nos atrevemos a enfrentarnos a ella. No obstante la muerte forma parte de la experiencia de la vida porque, tanto la vida como la muerte, siempre han estado y seguirán estando entremezcladas. Cuando nos consultan sobre este tránsito, siempre es responsabilidad del astrólogo comprobar hasta qué punto la persona que tenemos enfrente está dispuesta a escuchar. En muchas ocasiones, los clientes reaccionan con fuerza ante las palabras del astrólogo dado que le atribuyen unos poderes sobrenaturales. Este tránsito no tiene porqué determinar la muerte de un familiar, pero, sin duda, siempre suele reflejar algún tipo de pérdida emocional.
Nuestras necesidades emocionales incluyen un concepto de satisfacción emocional. Podemos analizar nuestra actitud de mártir y determinar exactamente hasta qué punto intentaremos seguir utilizándola en el futuro, cuando experimentemos un tránsito Saturno-Luna. Esta parte del tránsito es realmente maravillosa, puesto que podemos eliminar una gran cantidad de tolerancia y de superficialidades con respecto a aquellas personas que no nos interesan. Si conocemos a alguien que nos ha tratado mal, no dudaremos en eliminarlo de nuestras vidas. Si estamos trabajando en unas condiciones insostenibles, tenderemos a hablar de ello con mucha más libertad a nuestros superiores. Si nuestros compañeros de trabajo no nos tratan con educación, sin tener motivos para ello, sin duda alguna, durante este tránsito, no tardarán en enterarse de quiénes somos realmente.
Un cliente mío, extremadamente tímido, se sorprendió a sí mismo durante un tránsito Saturno-Luna. Normalmente, solía ser muy tímido y le costaba mucho expresarse ante sus superiores. Por regla general, tendía a menospreciarse a sí mismo y era un ex-alcohólico. Su pauta era recurrir a la botella cada vez que tenía problemas en el trabajo. Solicitó un trabajo que realmente esperaba conseguir y se mostró muy meticuloso a la hora de rellenar su solicitud, dado que lo que más deseaba en esta vida era llegar a lograr un puesto de trabajo estable. No le quedaba demasiado tiempo para cumplir los cincuenta y era consciente de que, cuanto mayor se hacía, más difícil resultaba el acceso al mercado laboral. Pero no le dieron el trabajo para el que se había ofrecido. Esta persona era muy versátil y tenía muchos conocimientos, por lo que cuando su compañía se enteró de que también estaba preparado en otros campos, le cambiaron de puesto. Así pues, se dirigió a la oficina de personal y les informó de que no tenía más remedio que dimitir. Me explicó que en ningún momento había sentido ningún tipo de rabia en su interior y que no se le había hecho ningún nudo en el estómago tal y como solía ocurrirle cada vez que debía enfrentarse a alguna persona que ocupara algún cargo de autoridad; sin embargo, no aceptó el trabajo que le habían ofrecido. El supervisor estaba realmente sorprendido ante su actitud y, dado que la compañía no quería per-derle, le concedieron el puesto de trabajo que había solicitado. ¡Estaba verdaderamente satisfecho! Me telefoneó para explicarme que ésta había sido una experiencia realmente nueva para él.
El tránsito Saturno-Luna indica que estamos aprendiendo a tomarnos más en serio nuestras necesidades emocionales. Podemos hacer frente a nuestras necesidades sin rabia, sin hostilidad, y hablar con las personas tal y como nunca lo habíamos hecho con anterioridad. Algunas mujeres me explicaron que, durante este tránsito, dieron por finalizadas unas relaciones amorosas insostenibles, sin malicia y sin rencor; simplemente las dieron por finalizadas. Normalmente, esto casi siempre suele suceder cuando una relación poco satisfactoria se ha ido prolongando durante el transcurso de los años. Éste no es un tránsito durante el cual os abalancéis sobre alguien sin razón alguna; se trata de un tránsito durante el cual lo único que deseáis es «seguir adelante» y hacer frente a vuestras necesidades porque tenéis muy claro cuáles son. La ausencia de rabia interior o de frustración es una experiencia realmente maravillosa. La sensación de vivir este tipo de experiencia emocional puede proporcionaros una nueva perspectiva.
Si no comprendéis la energía que puede entrar en juego durante este tránsito, este período seguramente se verá marcado por las depresiones, por la soledad y por la desgracia y, a menudo, incluso por una falta de energía que podría llegar a degenerar y acabar convirtiéndose en una enfermedad. Podréis llegar a superar este tránsito aunque conservéis estos sentimientos; podréis sentiros deprimidos y no tener porqué aprender nada nuevo sobre vosotros mismos dado que, al fin y al cabo, el tránsito terminará por pasar. Pero, en este caso, perderéis la posibilidad de adquirir una verdadera perspectiva en cuanto a lo que concierne a vuestras necesidades, a vuestro ser y a vuestra imagen personal. Éste es un tránsito realmente hermoso, puesto que hace que la cristalización y la auto-disciplina puedan tener lugar. Cuando aprendáis a cooperar con el tránsito, éste acabará por gustaros. Tras haber aprendido á dominarlo, muchos de mis clientes y estudiantes me han asegurado que les encantaría volver a pasarlo. Y es cierto, puesto que se trata de una excelente experiencia de aprendizaje.
Tanto la conjunción, como la cuadratura o la oposición, actúan de manera parecida. Quizás la conjunción sea la que refleje de forma más directa las experiencias Saturno-Luna. La cuadratura conlleva algunas de las características típicas de este aspecto; es decir, difícultades y frustración. Parece aumentar algunas de nuestras malas costumbres. Puede intensificar algunas de nuestras reacciones emocionales, sobre todo aquellas poco recomendables o que necesitan ser dadas por terminadas. A los demás les costará mucho más aceptaros durante esta cuadratura puesto que siempre os estaréis compadeciendo de vosotros mismos. Pueden incitaros a adquirir una mayor conciencia con respecto a vuestros conceptos emocionales. Durante este tránsito, los resentimientos se convertirán en una verdadera clave, puesto que tendemos a sentirnos algo resentidos siempre que tenemos que enfrentarnos a una energía que no va a compadecerse de nosotros. Quizás nuestras actitudes necesiten ser revisadas nuevamente.
La oposición intensifica el aspecto puesto que conlleva las características propias de la oposición, es decir, de pérdida o de moderación. Quizás puedan tener lugar toda una serie de sentimientos de pérdida o de privación. Si durante este tránsito no aprendéis a valorar lo que necesitáis realmente, tal vez recibáis un duro «golpe» por parte de Saturno. Éste puede verse reflejado a través de una pérdida emocional y, probablemente, se trate de la ruptura de una relación. Quizás no cuidasteis lo suficiente esa relación mientras la tuvisteis por lo que, y si os lo merecéis, Saturno, el «Policía Cósmico», hará que paguéis vuestras «deudas». Siempre he tenido la sensación de que las pérdidas que tienen lugar durante la oposición Saturno-Luna son unas pérdidas necesarias para nosotros. Es posible que os merezcáis esta pérdida por no haber sido lo suficiente maduros emocionalmente como para haber sabido dar cuando deberíais haberlo hecho o, quizás, también cabe la posibilidad de que perdierais una relación que ya no os resultaba útil, pero que al ser totalmente incapaces de dejarla, finalizó sin vuestro permiso. Si buscáis una respuesta, el tiempo y el auto-análisis os la proporcionarán.

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