Urano transitando la Casa X

Cuando Urano se dirige hacia la cúspide de la décima casa, empieza a activar y a reforzar todo lo que rige esta casa. La imagen que teníamos del mundo se transforma. Los honores que aspirábamos recibir del mundo también empiezan a cambiar. Quizás nos lleguen oportunidades, de forma inesperada, de hacer aquello que realmente queremos hacer. Tal vez nos asciendan sin que nos lo esperemos.
Pero, si no nos hemos esforzado lo suficiente en nuestro trabajo, también cabe la posibilidad de que nos despidan, lo cual, para nosotros, sería toda una sorpresa.
El Universo no puede darnos aquello que no nos hemos ganado, por lo que este tránsito resulta imposible de predecir. Las personas no van a explicaros todas las meteduras de pata que hayan podido hacer en el trabajo. Normalmente suelen acudir al astrólogo para ver si los poderes psíquicos de los astrólogos pueden ayudarles a aclarar aquello que pueden esperar del futuro. No sabemos muy bien cómo puede actuar un tránsito de Urano pero, si hasta el momento, la energía ha sido dirigida de forma constructiva, seguramente, este tránsito no conllevará ningún peligro demasiado grave, sino más bien algún tipo de oportunidad.
Puesto que Urano es tan original e imprevisible, normalmente los astrólogos dicen que acepten todas las ofertas que puedan hacerles, en lugar de limitarse a una sola oportunidad. La energía de Urano es tan dispersa que no todas las oportunidades tienen siempre un fundamento.
Al aceptar todas las ofertas hasta que tengamos que decantarnos por una, aunque parezca que vayamos pisando huevos, podremos abrirnos a múltiples oportunidades y, como mínimo, aprovechar alguna de ellas. Pero, por el contrario, la persona que confía en una sola oportunidad y se aferra a ella rechazando las demás ofertas, a la larga, se expone a que la oferta que haya elegido jamás llegue a materializarse.

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