Los pronósticos en las cartas españolas

Para dar el pronóstico, todo lo que representa una carta determinada debe ser completada con la información que se posee acerca de la persona.
A esta combinación de tipo racional debe sumarse la intuición. Es probable que en las primeras tiradas resulte muy difícil escuchar la propia intuición, o que se vea contaminada con el pensamiento. Pero, a medida que se sume experiencia, cada vez tendrá más preponderancia el costado intuitivo de la lectura, mientras que se reducirá la parte racional.
Todos los mensajes de las cartas deben ser trasmitidos de la manera más exacta posible, siempre aclarando que el destino puede ser modificado.
Si aparecen pronósticos de fallecimiento, fatalidades o enfermedades, será mejor que sean dados desde la solución, y jamás desde el problema.
Por ejemplo, debe decirse “sería bueno que consultaras a un médico”, en lugar de “vas a enfermarte gravemente”.
Es importante dar los pronósticos siempre con mucho tacto, dejando de lado los fatalismos y las sentencias definitivas. La sinceridad y la verdad deben estar ante todo, pero nunca deben infundir temor o desesperación.

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