Tras la lectura

Una vez finalizada la lectura, debe agradecerse al guía espiritual por su ayuda, si es que fue invocado. No es necesario poner las cartas en orden correlativo luego de utilizarlas. Bastará con que se conserven envueltas en el pañuelo de seda y dentro de la caja de madera.
Si los vaticinios dados son negativos, es importante acompañar al consultante con otras tiradas posteriores, a lo largo de las siguientes semanas, o estar cerca de él para ayudarlo y guiarlo en las decisiones que debe tomar. Esto no significa que deba realizar una consulta antes de cada decisión importante.
Si la tirada de cartas se convierte en una obsesión, de nada servirá como ayuda, sino todo lo contrario.
Una de las tareas de quien realice la lectura será contener al consultante, pero también saber decir “no” cuando se presente algún indicio de que las cartas se transformaron en un problema para su vida.

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