Soñar con un Tarot

Los naipes del tarot, en su conjunto, simbolizan nuestro mundo interior y nuestra relación con el exterior.
Cada carta tiene un significado preciso y complejo que tiene su aspecto positivo y su aspecto negativo, que se tiene en cuenta cuando la carta se ve invertida.
Es imposible dar una explicación extensa de cada naipe, ya que ello abarcaría un volumen entero, pero a grandes rasgos, se pueden interpretar como sigue:
El Loco se relaciona con la inocencia, pero también con la falta de conocimientos.
El Mago simboliza la astucia y la inteligencia, así como la malicia.
La Papisa, el conocimiento y la severidad.
La Emperatriz, encarna el deseo, el poder, la creatividad, la maternidad. Puede representar a la madre.
El Emperador simboliza la dominación, la solidez, el orden. También puede representar al padre.
El Papa simboliza el conservadurismo, así como la rebelión contra lo establecido.
Los Enamorados, la vida afectiva, los amores y desengaños.
El Carro representa la victoria, pero también la derrota.
El Ermitaño indica la búsqueda de uno mismo, la reflexión y la propia valoración, positiva o negativa.
La Rueda de la Fortuna señala los cambios que sufrimos en nuestra vida. Éstos pueden ser beneficiosos o, al menos a corto plazo, perjudiciales.
La Fuerza indica las pasiones. Éstas pueden ser un motor que nos impulse a crear o, por el contrario, ser autodestructivas.
El Colgado señala el sacrificio, la renuncia o, por el contrario, el egoísmo y la autocomplacencia.
La Muerte indica los cambios profundos, las transformaciones que sufrimos en nuestro interior y las crisis de crecimiento. Éstas pueden ser aceptadas o eludidas, en cuyo caso no alcanzamos la madurez necesaria para conseguir la paz interior.
La Templanza indica la moderación, la previsión y, en su aspecto negativo, el descontrol.
El Diablo señala el egoísmo. Si es sano, hará que consigamos nuestro propio bienestar dentro de los límites que nos imponen las libertades ajenas; si no lo es, haremos cualquier cosa con tal de satisfacernos sin importarnos el daño que podamos causar a otros.
La Torre indica los desbordamientos, los estallidos y las situaciones que, imprevistamente, cambian el rumbo de nuestra vida.
La Estrella simboliza la esperanza, el optimismo; pero en su aspecto negativo, la sensación de derrota permanente, el pesimismo.
La Luna representa la intuición, la sensibilidad, pero también la manipulación a los demás.
El Sol encarna la evolución, la creatividad, la fecundidad.
El Juicio se vincula con el renacimiento, con la capacidad de regeneración, con la lucha por los ideales.
El Mundo simboliza la realización personal o, por el contrario, el fracaso debido a la estrechez de miras.

Diccionario de Sueños

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