12 de Octubre

El día de los grandes gestos

Los nacidos el 12 de octubre son individuos dominantes que desean ser el centro de atención. Tienen una extraordinaria habilidad para tratar con la gente y se integran con la misma facilidad en los grupos más sencillos que en los más elitistas. Están orgullosos de la calidad de su trabajo y desean ser apreciados por las personas más inteligentes de su medio, independientemente de su posición social.
Estos individuos tienen una excelente intuición para los asuntos económicos y comparten generosamente su dinero con los familiares y amigos que lo necesitan. Detestan la mezquindad y la tacañería y entregan su tiempo o sus recursos económicos de manera directa, haciendo un gesto grandioso, pero libre de condescendencia. Por lo tanto, hacen que a los demás les resulte fácil aceptar lo que dan. Sin embargo, es probable que ellos tengan dificultades para aceptar la generosidad de los demás, por lo que es esencial que aprendan lo antes posible a dar y recibir con la misma facilidad.
Aunque los nacidos este día aman la tradición, nadie los calificaría de conservadores por sus palabras, pensamientos o acciones. Estos individuos extrovertidos hacen gala de un ingenio, una gracia y una extravagancia asombrosas. Pueden expresar estas cualidades en cualquier ámbito de la vida, desde las aventuras sexuales a los actos de rebeldía social. Para ellos el mundo es un escenario en el que interpretar su comedia personal. Sin embargo, lo hacen con gran espontaneidad y rara vez da la impresión de que crean un personaje con el único fin de llamar la atención.
Por otra parte, los nacidos el 12 de octubre deben combatir su soberbia y evitar que su despreocupación por las consecuencias de sus actos sobre la vida de otros los conduzca a la destrucción. Aunque casi siempre conocen las leyes y las tradiciones sociales, es probable que de vez en cuando se convenzan de que pueden situarse por encima de las normas, particularmente en su vida privada.
Los nacidos este día pueden ser una extraña mezcla de generosidad y egoísmo. De hecho, su obsesión por sus propios deseos y necesidades puede despertar el resentimiento de la pareja. En asuntos amorosos, son algo «peligrosos». Cuando las cosas van mal en una relación, demuestran entereza y casi siempre consiguen escapar ilesos, aunque no puede decirse lo mismo de la otra persona involucrada.
La gran eficacia y habilidad social de estos individuos los convierte en una roca ante los ojos de sus colegas, amigos y familiares. Sin embargo, deben aprender a delegar responsabilidades sin perder de vista las necesidades de los demás.

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