Astrología y psicología

A veces nos preguntamos si es el astrólogo un psicólogo; pero, ¿por qué no formulamos esta pregunta a la inversa? Sencillamente, porque la psicología puede enmarcarse dentro del zodíaco, pero la astrología es un campo de investigación demasiado vasto para entrar en el ámbito del psicólogo.
Sabemos que la psicología, al menos lo que entendemos como tal, es una práctica moderna muy apreciada por todo el mundo. Podemos afirmar que ya ha entrado en nuestra vida cotidiana. Actualmente, las empresas, incluso las escuelas, se dedican a hacer tests psicológicos con el loable objetivo de definir mejor la personalidad, pero con el fin menos noble, también hay que admitirlo, de integrarla por la fuerza en moldes o en esquemas cerrados. En efecto, la primera asociación que salta a la vista cuando se comparan las investigaciones astrológicas y psicológicas es que ambas son víctimas de esta tendencia que tienen los hombres modernos a ver al individuo, el mundo y la realidad desde un punto de vista limitado y esquemático.
¿Existe un verdadero lazo o relación entre la astrología y la psicología? ¿Son complementarias y compatibles? Por nuestra parte, conocemos psicólogos que, hoy en día, se han convertido en astrólogos; otros que odian la astrología, al considerarla -casi siempre con razón, teniendo en cuenta su mal conocimiento y lo mal que ésta se practica y -se enseña- un vehículo y una amalgama de principios y conceptos confusos, sin interés y sin fundamento. Sin embargo, como ya hemos subrayado, en la mentalidad de cualquier persona, las dos son disciplinas bastante parecidas; en todo caso, totalmente comparables en su objetivo. Parece que no estaría de más una aclaración al respecto. En primer lugar, es indispensable que nos pongamos de acuerdo en la misma noción de psicología. ¿Qué es? ¿De dónde proviene? ¿Para qué sirve? A continuación, intentaremos establecer un paralelismo entre los fundamentos, el objeto y el uso que se hace de la psicología actualmente, y los de la astrología. Veremos así lo que puede haber de comparable entre estas dos maneras de investigar el alma humana y lo que las diferencia.

¿Qué es la psicología?

La psicología es una «práctica terapéutica basada en la entrevista directa y en el examen del caso, a partir de la observación de las conductas individuales», según algunos tratados de psicoanálisis. En otros manuales, figura que fue el americano Lightner Witmer quien la empleó por primera vez en 1896 y que luego fue retomada por el mismo Sigmund Freud en una carta a Wilhelm Fliess, del 30 de enero de 1899: «Ahora —escribe—, la psicología, tal como se presenta en los Estudios sobre la histeria, proviene del caos. Me doy cuenta de las relaciones con el conflicto, con la vida, con todo lo que a mí me gustaría llamar psicología clínica». De entrada, si comparamos los orígenes de la psicología y los de la astrología, podemos observar que los fundamentos enunciados por la psicología tienen un siglo, mientras que los de la astrología tienen, como mínimo, 7.000 años.
Algunos podrán insinuar que los principios transmitidos por la astrología han desaparecido, mientras que los revelados por la psicología, aunque todavía no hayan sido plenamente experimentados, al menos tienen el mérito de estar inscritos en la dinámica del progreso del espíritu humano, es decir, se han adaptado mejor a nuestro tiempo. A quienes piensan así les diremos que tal comparación no es posible, porque los fundamentos mismos de la psicología -que, como hemos visto, derivan del modelo psicoanalítico clínico- se han orientado hacia un enfoque terapéutico, por simplificarlo, para curar a hombres y a mujeres «psicológicamente» enfermos, y los principios de base sobre los que nació la astrología han tenido siempre una misma preocupación: la de organizar el mundo a partir de una visión globalizadora y unificadora, considerando que el hombre y el universo, es decir, el microcosmos y el macrocosmos, hacen uno solo.

Astrólogo y psicólogo

En resumen, podríamos decir que el astrólogo ideal aspira a iniciar al ser cuya carta astral estudia en su propio conocimiento, en el papel que tiene o que le incumbe tener en el juego del universo y en el destino que debe cumplir para ser él mismo. En cuanto al psicólogo ideal, éste observa el comportamiento de una persona, estudia sus inquietudes y malestares y le da medios para curarse. Ahora, si bien ambos estudios tienen algo similar, son radicalmente distintos en el sentido en que la astrología no alude a ninguna norma. No se ocupa de clasificar los individuos en sanos y enfermos, sociales o asociales y normales o anormales. Nunca examina al individuo sin tener en cuenta el conjunto en donde existe, se manifiesta y vive, sabiendo que cada uno posee una gama de tendencias y cualidades que le toca aprovechar, o no, en su alma y en su conciencia. De manera que dos factores esenciales dividen la astrología y la psicología:
1. La astrología es una ciencia humana atávica que se interesa tanto por el destino del individuo como por el del ser universal. En cuanto a la psicología, su objetivo es el ser social, enfermo, inadaptado, con una finalidad terapéutica, estableciendo así los principios de una cierta normalidad.
2. La astrología se basa en una visión sintética, global y unificadora, del mundo y del ser humano. La psicología hace referencia a un principio analítico que divide, separa y aísla. Probablemente, ésta es toda la diferencia que existe entre el ojo astronómico del astrólogo, que escruta la bóveda estrellada, y el ojo microscópico del ayudante del laboratorio, que fija su mirada en una célula o un átomo único y aislado. Sin duda alguna, lo que le puede reprochar la psicología a la astrología es, evidentemente, la preocupación por el bienestar del otro y la voluntad de no ser víctima de nuestros reflejos de comportamiento, no anormales, sino equivocados, porque están en el origen de circunstancias difíciles, adversas o desastrosas en nuestra vida. Sin embargo, si creemos que las investigaciones de los psicólogos pueden integrarse en la rueda del zodíaco, y así proporcionar al astrólogo instrumentos, sino suplementarios, al menos mejor adaptados a nuestra cultura moderna, no sirve de nada querer pasar sistemáticamente el lenguaje astrológico por el tamiz del lenguaje psicológico, ya que de esta manera, reduciríamos considerablemente el punto de vista penetrante, profundo y generoso que pone a nuestra disposición la rueda zodiacal. Al basarse en un principio analógico de gran riqueza, la astrología está en condiciones de integrar todas las formas de espíritu humano, del que sabemos que puede llegar a ser tan rico en posibilidades como la naturaleza. Por último, señalemos que la psicología es una práctica terapéutica nacida en la mente de los primeros psicoanalistas. Ahora bien, precisamente ellos encontraron en los mitos y símbolos puntos de referencia indispensables para descifrar los mensajes, casi siempre ocultos, transmitidos por sus pacientes y que proceden de su inconsciente. Los mitos y los símbolos son justamente el lenguaje que emplea el astrólogo. Por otro lado, el psicoanalista no procede de forma distinta que el astrólogo al interpretar el discurso de su paciente, basado en la libre asociación. En efecto, el astrólogo es también un intérprete del discurso profundo del ser, y también podríamos decir silencioso, inscrito en su carta astral, que lo revela íntimamente. Como vemos, las prácticas del psicoanálisis y de la psicología deben mucho a la astrología.

Una idea sobre “Astrología y psicología

  1. Los hombres virgos son muy inteligentes .pero me gustaria saber como utilizar la psicologia inversa para enamorar a un hombre virgo. Urgente. Ayudenmee

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