Planetas en la casa VI

Estudiando los aspectos de los planetas hacia la cúspide de la casa sexta, es posible establecer la actitud de amor o de repulsión del individuo hacia los animales; también es posible aconsejar qué animales son más idóneos y adecuados para que el individuo los críe. Si el Sol se halla en la sexta casa o en buen aspecto con la cúspide de ésta, otorga al individuo ambiciones sociales y autoridad natural en el trabajo y con sus subordinados; es un patrón exigente pero generoso. La persona es altruista y goza prodigando su generosidad. Sienten admiración por los animales salvajes.
Si la Luna se halla en la Sexta casa o en buen aspecto con la cúspide de ésta, hace al individuo amante de los gatos y por consiguiente favorece a quien quiera criarlos.
Si Mercurio se halla en la misma configuración, el individuo tiene debilidad por los monos.
Si Venus está en la sexta casa o en buen aspecto con la cúspide de ésta, genera pasión por la cría de papagayos, canarios y aves en general.
Si Marte se halla en la sexta casa o en buen aspecto con la cúspide de ésta, simboliza la agresividad positiva o negativa, la rivalidad en el trabajo, las conquistas duramente adquiridas y los peligros por accidentes de trabajo. Ama a perros y gallos.
Si Júpiter está en la sexta casa o en buen aspecto con su cúspide, el individuo ama a los caballos. Si Saturno se halla en esta casa o en buen aspecto con su cúspide, el sujeto ama a las tortugas.
Si Urano está en la misma configuración, el sujeto se siente atraído por los peces criados en acuario.
Si Neptuno se halla en esta casa o en buen aspecto con su cúspide, el individuo está dotado de una gran sensibilidad para el trabajo, intuición y sentimientos comunitarios. Ama las especies marinas.
Si Plutón está en buena configuración con la cúspide de la sexta casa, el individuo gusta de criar serpientes.

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