Significado general de la Casa V

La quinta casa astrológica es la de la creatividad, en el sentido más amplio de la palabra. Cuanto más evolucionado es el sujeto, tanto más alto será el valor de sus obras; en diferentes planos, son creativos el artesano, el ingeniero, el pintor, en cuanto su trabajo puede brotar de exigencias interiores de autoexpresión. El pasatiempo, la diversión, el hobby, representan intentos espontáneos de concretar una parte de la creatividad individual. En el fondo, la vida es maravillosa.
los seres vivientes podrían indistintamente vivir felices en la naturaleza, libres y sin obligación de trabajar para los demás. Entre ciertas poblaciones primitivas, la única regla de vida parece ser ésta: el que no se divierte. no come.
Por este motivo, mediante cualquier interés que podamos manifestar y cultivar mas allá de los “deberes del gris trabajo cotidiano y de las esclavitudes psicológicas a las que nos lleva la sociedad de consumo, nosotros gozamos una mínima parte de la libertad que nos corresponde. La quinta casa esta significativamente ocupada en las cartas natales de maestros y profesores de escuela: en efecto, es el sector astrológico vinculado con la enseñanza. No son aptos para desarrollar esta actividad aquellos que poseen algún astro en cuadratura cerca de la cúspide
del campo quinto. Por extensión, la casa mencionada tiene una directa relación con los eventuales “hijos espirituales” del individuo, es decir con sus alumnos o discípulos. Interpretando el tema de un docente, es entonces posible evaluar no sólo las reales tendencias pedagógicas y la capacidad de realizar la trasmisión entre su cultura y el auditorio que lo rodea, sino también las satisfacciones que puede recibir por parte de aquellos que han seguido su enseñanza.
La casa quinta está vinculada con la descendencia de sangre, la prole. La madre que da a luz un niño crea una maravillosa obra de arte, por ello también la procreación es una función analógica a las otras de este campo astrológico y probablemente sea la más importante. La carta natal muestra si el individuo está en condiciones de procrear desde el punto de vista físico. Cuando Saturno forma una cuadratura cerca de la cúspide de la quinta casa, o bien está presente en esta casa y en las cercanías de la cúspide, puede indicar carencia de prole. Con el auxilio de la astrología médica se pueden examinar uno por uno los órganos reproductores masculinos o femeninos para identificar la causa de la esterilidad. Marte gobierna el órgano masculino: Plutón. los testículos y la espermatogénesis. Venus gobierna los ovarios: la Luna el útero y las trompas. Marte además gobierna la reproducción de dos importantes hormonas que garantizan la eficiencia de las gónadas.
El mapa natal también muestra si el individuo puede obtener o no satisfacciones morales por la crianza de los hijos.
Existe un método empírico, y por ello no absoluto, para establecer el número máximo de descendencia que una persona puede tener en el curso de su existencia y no necesariamente con la misma pareja. Basta contar cuántos son los aspectos armónicos o inarmónicos (y los de conjunción estrecha) de los astros en la cúspide de la quinta casa. Los aspectos del Sol, Marte y Saturno se refieren generalmente a los hijos varones, mientras que los de la Luna, Venus y Neptuno se refieren a las hijas mujeres, Para los otros planetas, no es posible decir si sus aspectos se refieren a hijos o hijas. Plutón en aspecto de cualquier tipo en la cúspide del campo quinto, puede indicar hijos perdidos por aborto. La casa quinta, finalmente, está vinculada con la vida sexual fuera del matrimonio, es decir aquélla juvenil, la del período del noviazgo y la que está vinculada con las relaciones extraconyugales o después de enviudar. También e! sexo, en sus manifestaciones más altas, se torna una forma de creatividad; el horóscopo indica en qué términos el individuo afronta sus problemas sexuales-afectivos. Incluso en este tipo de análisis resulta una ayuda el estudio de los aspectos de los planetas con respecto a la cúspide de la casa quinta.

Volver a La Casa V

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *